Visitar Madrid en un fin de semana

Madrid es una ciudad tan grande y con tantos secretos dignos de ver, que dos días pueden no ser suficientes para descubrirlos. La buena noticia es que no es imposible, y una buena planificación puede ser la clave para disfrutar de Madrid en apenas dos días. Por eso en este artículo hemos preparado una guía de aquellos sitios que se podrían ver en un fin de semana en la ciudad, para que todos aquellos interesados en hacer una escapada exprés a la capital, no se pierdan ni uno solo de los emblemas de Madrid.

De viernes por Madrid

Sin duda, la mejor opción para disfrutar de la capital en un fin de semana es alojarse en un hotel lo bastante céntrico como para que permita hacer desplazamientos a pie y descansar cuando se desee.

Como el primer día coincide con el viaje es menos el tiempo del que se dispone, de manera que una buena opción será quedarse en torno al Km 0 para poder pasear por la que es, quizá, la zona más característica de la ciudad de Madrid: la Puerta del Sol. Desde allí se puede llegar en cinco minutos a pie a la zona de Gran Vía, la quinta avenida de esta ciudad, y uno de los espacios más cosmopolitas de todo el mundo. Y es que en Gran Vía se concentran algunos de los mejores espectáculos culturales, así como muchas de las mejores tiendas.

Si nos decidimos por la idea de ir de compras, una buena opción es visitar la tienda de Primark que se encuentra emplazada en la zona, ya que el simple hecho de ser una de las tiendas más grandes del mundo la convierte en un destino interesante. Y después de ver ropa, se puede pasear por Santo Domingo hasta la Plaza de España, donde además de poder disfrutar de las vistas y del relax sobre las zonas ajardinadas, podremos disfrutar de una buena cerveza o de un buen tapeo en la Plaza de los Cubos, a dos minutos de la plaza. En Plaza España nos esperan edificios tan característicos como la Torre de Madrid o el Edificio España, así como la gran estatua de Miguel Cervantes presidiendo la plaza.

Por la noche, si seguimos con ganas de disfrutar de Madrid, podemos acercarnos a disfrutar de la belleza nocturna que desprende el Templo de Debod, al oeste de la plaza. La magia de este monumento egipcio emite unas sensaciones y unas imágenes imprescindibles para todos aquellos viajeros que disfruten con la fotografía, y puede ser el broche final a un primer día tan cansado como inolvidable.

Para los que prefieran descansar los pies, cualquier espectáculo de los que se ofrecen en la Gran Vía (monólogos, musicales u obras de teatro de diversos tipos) puede ser el lugar ideal para descansar un poco antes de volver al hotel. ¿Qué tal disfrutar del musical de El Rey León en el Teatro Lope de Vega? Además de ser una preciosidad, acudir a un musical es una de las actividades preferidas por todos los que visitan Madrid.

 

De sábado por Madrid

Una buena opción para disfrutar del sábado en esta gran ciudad es hacer un recorrido cultural por el triángulo de las artes. En este lugar se encuentran ubicados los tres museos más famosos de Madrid, que son, el Museo del Prado, el Museo Thyssen y el Reina Sofía, y se trata de una de las actividades imprescindibles para realizar cuando se visita esta ciudad.

La mañana es uno de los momentos ideales para visitar estos museos, ya que es probable que estén menos concurridos que durante la tarde, y además nos permitirá relajarnos después con un buen aperitivo en el cual, si quieres sentirte como un buen madrileño, una de las mejores opciones será disfrutar de un rico vermut de grifo o de una buena caña acompañada de un tradicional bocadillo de calamares, lo cual podremos hacer sin problemas adentrándonos por la Plaza Mayor y la Cava Baja o dirigiéndonos a Preciados y dejándonos ver por el mítico bar Casa Labra, donde podremos probar sus excelentes croquetas y bacalaos rebozados.

Pasada la hora de la comida, una buena opción para desgastar ese riquísimo cocido o esos callos a la madrileña, es dirigirnos hacia la Plaza de Oriente, donde además de poder contemplar la Catedral de la Almudena podremos visitar el tradicional Palacio Real y disfrutar después de la tarde paseando por los preciosos Jardines de Sabatini.

Al caer la noche podemos dirigirnos a la calle Fuencarral para dejarnos ver por su gran paseo de tiendas modernas y alternativas. La visita al Mercado de San Ildefonso es una apuesta acertada, ya que se trata de un espacio completamente reformado donde ahora se dan cabida algunos de los lugares y de las propuestas más interesantes de la ciudad, con varias zonas de bares, terrazas y opciones gastronómicas de calidad.

Al final de la calle, una vez en Tribunal, nos esperará con los brazos abiertos el increíble ambiente de Malasaña, un imprescindible para todos aquellos que quieran descubrir la verdadera esencia de la noche madrileña.

 

Domingo de despedida

Para finalizar una escapada a Madrid es probable que no haya actividad mejor que la de acudir al rastro, uno de sus emblemas más castizos y cautivadores, tanto para los naturales de la ciudad como para los foráneos. Y es que no puede irse uno de esta ciudad sin pasear por los numerosos puestos de venta nuevos y de segunda mano de diferentes tipos que se asientan por la ciudad desde hace unos 400 años, por las calles que un día siguieron las reses que eran conducidas al matadero. A pesar del gran volumen de gente que visita este tradicional mercado al aire libre, merece la pena.

Como colofón a un maravilloso fin de semana, una buena elección es disfrutar de un rico chocolate caliente con churros en San Ginés, una chocolatería situada en el pasadizo del mismo nombre (zona de Arenal), que data del año 1894 y que aún conserva todo el encanto de las cafeterías del XIX. Y es que un broche final tan dulce, sin duda será uno de los mejores recuerdos de una escapada inolvidable al corazón de Madrid.