Centros de negocios para emprendedores

Criterios para elegir un centro de negocios para emprendedores

 

Los centros de negocios han proliferado como setas en estos tiempos de vacas flacas. Y lo han hecho por las necesidades del guión. Leánse alquileres bajos y otra tendencia del momento, la de canalizar estructuras colaborativas que mejoren las opciones de los negocios que surgen y tras los que están freelances y start ups con ideas nuevas, mucho voluntarismo y capacidades de gestión limitadas. Para esta fórmula de trabajo colaborativo o cuasi colaborativo se ha acuñado un nombre que define un estilo de trabajar, el coworking.

 

Razones para elegir los centros de negocios y el coworking hay muchas, tantas como iniciativas, compromisos y proyectos, pero éstas tal vez puedan ser las más evidentes, seis razones:

 

– Precios razonables y en principio mucha profesionalidad por metro cuadrado. Los centros de negocios son espacios profesionales en los que los costes están más repartidos y el mantenimiento está asegurado por quienes lo gestionan y las comunicaciones ya están preinstaladas.. Pequeñas oficinas, algunas veces compartidas, donde no resulta muy difícil crear sinergias de trabajo y colaboraciones inesperadas. Suelen situarse en lugares donde hay un tejido empresarial, en los que la movilidad resulta más fácil. Normalmente, edificios de oficinas reconvertidos.

 

– Escalabilidad y flexibilidad bajo techo. Los centros de negocios están articulados sobre la base de despachos y oficinas, normalmente con diferentes superficies y servicios añadidos. Una fórmula que permite disponer de los recursos de coworking de manera escalable en la medida en que el proyecto propio vaya creciendo y aumenten las necesidades. Un modelo con el que disfrutar de espacios polivantelentes para reuniones o sesiones a un módico precio y hasta por horas.

 

– Oferta a medida. La proliferación de los centros de negocio ha hecho que hayan empezado a competir entre ellos de forma que ha surgido especializaciones sobre el mismo modelo. Hay centros de negocio especializados en start ups, otros que se orientan a la internacionalización del comercio, otros que tienen un perfil sólo tecnológico y muchos más que se plantean sobre una base emprendedora muy, muy colaborativa. Hay mucho donde elegir.

 

– Oportunidades tras la puerta de al lado. Una de las ventajas de los centros de negocios es que quienes se avecindan en ellos, start ups o freelances, parecen cortados por el mismo patrón. Se trata de emprendedores, de gente dinámica, con ideas frescas que buscan hacerse un hueco en los negocios con sus temas de vanguardia y progresar. En los centros de negocios, por tanto, las oportunidades literalmente están al otro lado de las mamparas. Y conectar, en todos los sentidos, es casi una obligación que impone un ambiente a medio camino entre el que tiene un campus universitario y un colegio mayor.

 

– Para estar día a día al día. Los centros de negocio son lugares perfectos para estar al día de todo lo que tiene que ver con el sector en el que se desarrollan nuestras ideas, pero también las de otros que ni siquiera tocan de refilón nuestros intreses. Por esa razón, son entornos enriquecedores y permeables. Las ideas de los emprendedores aún están sin madurar y éso más que una desventaja es una oportunidad para estar al día cada día.

 

– Aislacionismo al cero por ciento. En casa, en una oficina que podamos pagar tendremos más difícil encontrar ese feedback del que hablamos. Los centros de negocios suelen tener espacios comunes en los que encontrarse, no sólo cara a cara con los clientes, sino con los miembros de la militancia de la fuerza laboral emprendedora que ha decidido radicarse en sus oficinas. Ese trasiego de personas competentes nos devolverá al mundo de la empresa emprendedora una y otra vez e impedirá que el aislacionismo crezca por cualquiera de los resquicios de nuestra voluntad para los negocios aún por madurar. Hablamos de un coaching emprendedor que nos cae del cielo.

 

Lo dicho, cada emprendedor, cada proyecto y cada idea encaran de diferente forma la colaboración empresarial, pero tal vez el coworking puede dar techo a todos.